MODELO ELECTORAL DE EL ESPAÑOL

El promedio de encuestas: la suma UP-PSOE supera a la de PP-C's

El PP lograría 121±9 escaños, Unidos Podemos 90±9, PSOE 79±9 y C's 39±8. Esa es la estimación de nuestro modelo electoral.

Nuestro modelo estadístico permite estimar qué escaños logrará cada partido y con qué probabilidad. Utiliza más de cien encuestas y datos históricos para hacer 15.000 simulaciones del resultado electoral. El modelo considera los sondeos publicados en España hasta el 20 de junio. Da más valor a los más recientes, pero no proyecta ninguna tendencia desde ese día.

El primer gráfico representa la estimación de escaños de nuestro modelo estadístico.

Los gráficos son histogramas. La altura de las barras representa la probabilidad de que un partido logre, exactamente, el número de escaños que se indican en el eje x.

El PP lograría alrededor de 121 escaños (sus resultados estarán entre 112 y 130 con un 50% de probabilidad). UP lograría alrededor de 90, el PSOE alrededor de 79, y C's unos 39. Otros cinco partidos lograrían representación.

La tabla siguiente resume los mismos resultados.

De nuevo quiero subrayar la incertidumbre de una estimación electoral. El modelo asume que las encuestas son imprecisas y por eso sus estimaciones son horquillas anchas. A esta incertidumbre contribuyen el error propio de las encuestas y los movimientos de última hora, como los que vimos el 20 de diciembre.

¿Quién será segundo?

La mayoría de encuestas colocan a Unidos Podemos (UP) por delante del PSOE en votos y en escaños. De acuerdo con nuestro modelo, UP sería segundo con un 68% de probabilidad. El PSOE lo sería un 29% de las veces.

La ventaja del PSOE es su fortaleza en las provincias menos pobladas, donde por efecto del sistema electoral los escaños son más 'baratos' en votos. UP necesita una ventaja de alrededor de dos puntos en votos para igualar al PSOE en escaños. Ahora mismo parece que cuenta con esa ventaja.

¿Qué mayorías podrían formar gobierno?

La gran incógnita del 26J consiste en saber si serán posibles acuerdos más sencillos que los del 20D, o si los partidos volverán a negociar con las mismas opciones de entonces.

El gráfico siguiente muestra la probabilidad que tiene cada acuerdo entre dos partidos de acercarse a los 170 diputados que abren la puerta a una mayoría.

Todos los acuerdos ganan viabilidad si el objetivo lo ponemos en 170 diputados. Ese es el 'número mágico' que podría abrir la puerta al Ejecutivo –contando con la complicidad de algún partido nacionalista–. PP y C's alcanzan los 170 diputados en el 28% de las simulaciones. UP y el PSOE, en el 45%.

En la última semana los sondeos han favorecido a la suma de izquierdas, que ahora está más cerca de los 170 diputados. Pero tienen un factor en contra: Podemos, PSOE e IU ya lograron muchos votos en diciembre, y si ahora van a sumar más de 170 escaños, tendrían que mejorar aquel registro. No les resultará fácil, especialmente cuando se pronostica una mayor abstención.

Las probabilidades de otros acuerdos son más previsibles: PSOE y C's tienen casi imposible sumar 170 escaños, mientras que PP y PSOE lo tienen casi asegurado.

Si PP y C's o UP y PSOE acaban cerca de los 170 diputados, la negociación del 26J será distinta. En caso contrario las opciones sobre la mesa serán las mismas que en diciembre. Entrarán en juego la gran coalición, el acuerdo de remplazo —con PSOE, UP y C's—, o la posibilidad de un gobierno de izquierdas con apoyo de fuerzas nacionalistas. La única novedad será la actitud de los electores, que ahora parecen más abiertos a los pactos.

Los diputados en cada provincia

La tabla siguiente representa la estimación de escaños del modelo para cada provincia. En color oscuro representamos los escaños 'más seguros' (aquellos que tienen más del 75% de probabilidad). En color claro representamos los 'escaños posibles' (aquellos cuya probabilidad está entre el 25% y el 75%).

En el gráfico podéis comprobar que hay escaños en juego casi en todas parte. Ciudadanos tiene escaños en juego en 17 provincias, UP en 21, el PSOE en 21, y el PP en 23. Sólo en diez provincias tienen todos los escaños están repartidos con más del 75% de probabilidad cada uno.

¿Qué puede pasar a espaldas de las encuestas?

Desde el lunes no pueden publicarse nuevas encuestas, pero los electores seguirán cambiando sus intenciones. El último gráfico muestra como han evolucionado los porcentajes de voto de cada partido.

En los últimos días apenas vemos movimientos. UP ha subido ligeramente en las últimas semanas y C's ha perdido algunas décimas. Pero las encuestas no reflejan una fuga masiva de Ciudadanos al PP, ni una coordinación del voto de izquierdas en Unidos Podemos. Esas dinámicas podrían activarse aún, pero el tiempo se les agota. Otros factores sí pueden mover los votos en estos últimos días, como los indecisos y la abstención -o no- de las personas sin interés por la política.

Estas incertidumbres explican que nuestro pronóstico sea probabilístico: el 26J pueden darse múltiples escenarios, aunque unos sean más probables que otros. El modelo es consciente de que no hay un instrumento mejor que las encuestas para medir la opinión pública, pero también sabe que las encuestas ni son perfectas ni son infalibles.

Nota: Los resultados de Unidos Podemos incluyen los escaños ganados por su coaliciones en Cataluña, Comunidad Valenciana y Galicia.

Metodología

El modelo estima los escaños en cada provincia. Utiliza decenas de sondeos e históricos de resultados para hacer 15.000 simulaciones de las elecciones. Eso permite estimar cuántos diputados logrará cada partido y con qué probabilidad.

El modelo funciona en cuatro pasos.

Paso 1. Promediar los sondeos a nivel nacional. Agrego muchas encuestas para conseguir dos cosas: eliminar el error de muestreo y en lugar de confiar en la cocina de un solo encuestador, hacer entre todas una cocina de consenso. La media de encuestas la calculo ponderada por fecha y tamaño de muestra. También hago pequeños ajustes en función del encuestador. Las encuestas que he usado provienen de Metroscopia, Redondo y asociados, El Español, NC Report, Invymark, Simple Lógica, Celeste-tel, GAD3, Sigma Dos, TNS Demoscopia, IMOP, ASC, DYM, My Word, Sondaxe, Gesop, CIS, etc.

Paso 2. Aproximar los votos en cada provincia. Lo hago usando los resultados de las elecciones generales del pasado 20 de diciembre. A partir de estos datos estimo la distribución territorial de cada partido. Luego uso esa distribución y el promedio nacional (paso 1) para estimar los votos en cada provincia a fecha de hoy. Estos ajustes los hago de forma que los votos totales a cada partido (que calculo teniendo en cuenta la población de cada provincia y su participación esperada) coincida con el promedio de encuestas del paso 1. Sólo uso el promedio nacional para proyectar los votos de los cuatro grandes partidos. También he usado las encuestas para los votos de ERC y DiL. El resto de partidos asumo que se moverán en resultados cercanos a los del 20D.

Paso 3. Incorporar incertidumbre al modelo. Este paso es fundamental para calcular probabilidades. En esencia consiste en averiguar cuál es la imprecisión esperada de un promedio de encuestas. Para calcular eso he analizado siete elecciones de los últimos años (he hecho un promedio de las encuestas de entonces y he calculado el error que cometieron). La incertidumbre la incorporo como un error de distribución normal con una desviación típica que varía entre 0,8 y 4 en función del porcentaje de votos del partido (los errores son generalmente mayores para partidos con más votos). Una parte de la incertidumbre la asumo como propia de la provincia. Otra parte la asocio con cada partido y la aplico a sus resultados en todo el territorio nacional: es importante hacerlo así para capturar errores sistémicos con un partido.

Paso 4. Simular. El último paso consiste en ejecutar el modelo y hacer 15.000 simulaciones de las elecciones. En cada simulación genero los votos de cada partido y en cada provincia. Lo hago a partir del azar, la media de encuestas, la distribución del voto por territorios y la incertidumbre que he asumido. Con esos votos y aplicando la ley D’Hondt y la barrera mínima del 3% de votos, asigno los escaños en cada una de las cincuenta provincias, en Ceuta y en Melilla.